noviembre 29, 2018

 Drenka (@drenkaa) es profesora de Danzas Afro y Trabajadora Social. Corre todo el día de un lado a otro dando clases en distinto espacios y creando con el colectivo de danza social AKINI, conformado por puras mujeres potentes. Conversamos con ella sobre danza, feminismo y afrochilenidad, ¡no te pierdas la siguiente entrevista! 

Maite:  Cuéntanos cómo empezaste con las danzas y lo que piensas en torno a los bailes que practicas.

Drenka: Desde muy chica se me expresó el tema de la inteligencia kinésica, siempre estuve asociada al movimiento en muchos sentidos, era la más reboltosa, que corría de un lado a otro, estaba en todos los talleres de deporte… en todo lo relacionado con el movimiento yo estaba ahí. Y fue algo que en el colegio nunca me lo reflejaron como inteligencia…

Maite: Eras como la desordenada…

Drenka: Claro, la desordenada, la típica niña con “déficit atencional”. Por eso estuve siempre relacionada al deporte, he hecho deporte toda mi vida, y bueno, el baile siempre estuvo presente. Vengo de una familia donde son tod@s artistas o tocan algún instrumento. Entonces siempre estuve asociada a la danza y a la música, como parte del derecho al ocio, el entretenimiento y la cultura.

Y paralelamente a eso, tuve mi época de formación política donde llegué a las temáticas de las mujeres, y ahí el deporte quedó un poco obsoleto y me aproximé más a las danzas, y cuando las conocí fue algo bien interesante porque pude mezclar ambas cosas: el movimiento como experiencia del cuerpo y el empoderamiento. Partí con afros tradicionales y dancehall en lo urbano..

Maite: A qué edad?

Drenka: Estando en el colegio, en 2do y 3ero medio.

Sol: Y Afro tradicional eran percusiones?

D: Claro, percusiones y tambores, afro mandingue. Y de ahí mis incursiones en las danzas fueron intermitentes hasta que me decidí por lo urbano y comencé a tomar muchas clases. Ahora hice como un retorno, después del afro tradicional pasé por lo urbano tomando clases de house, hip hop , en lo que hubiese yo me metía. Ahora en los últimos años, cuando conocí el afrourbano me quedé ahí, porque hace una síntesis súper importante entre lo tradicional y lo urbano. Lo urbano tiene todo este componente más social y político y lo tradicional tiene un componente espiritual de la danza, así, desde mi perspectiva, se hace una síntesis de ese cuerpo espiritual que es muy necesario y lo social político.

M:Y para tí ¿Qué reivindican las danzas que tú practicas? ¿Qué significancias expresan?

D: La danza para mí es una expresión social y cultural de los pueblos, países, naciones o comunidades, en donde se practican. Sobre todo las danzas urbanas, que han emergido en contextos sociales políticos un tanto arduos, son todas las danzas del gheto que reunen temáticas que nosotr@s conocemos: la clase, el patriarcado, el tema racial, el colonialismo y de género. Y esos 5 pilares están transversalmente en el mundo. Ahora, cada país y cada pueblo tienen su historia y sus matices, pero siempre bajo estos contextos. Desde estos sujetos sociales y políticos que son los más oprimidos y excluidos, la danza social no nace de manera fortuita, sino por una necesidad de expresión cultural de los pueblos, de generar un cuerpo colectivo y crear puntos de encuentro. Estos tres aspectos son súper importantes en las danzas urbanas, en Nigeria por ejemplo expresa el tema de las luchas sociales teniendo un fuerte componente político, pero también se cruza con lo Pop. En otros lugares se ha ido más netamente por el pop y reivindicar el derecho de la cultura y el arte, lo que es algo vital, ya que representa el capital subjetivo de los pueblos, y éste históricamente ha sido un territorio en disputa con los contextos más hegemónicos que lo intentan aplastar. Es este capital subjetivo el que los pueblos intentan trabajar: el sentido de pertinencia, el que nos podamos encontrar en un lugar y trabajar algo independiente de los problemas que tengamos afuera.

Para contextualizar más nuestro continente, que desde mi perspectiva, trabaja el tema de la reivindicación de los Afro Latinos. Acá, la danza viene a construir estos puntos que hablamos anteriormente de encuentro, de pertinencia, pero incluyendo este tema de redescubrir nuestra propia historia, reivindicar nuestras raíces africanas y también comprender que no somos europeos viviendo fuera de nuestro continente de origen, sino que lo que ocurrió fue un mestizaje en donde tenemos que reconocernos como tal. Y estas danzas vienen a decirlo: nosotr@s no bailamos desde la academia con movimientos perfectos, sino que estamos aquí para reivindicar lo que somos y como nos plazca ser.

M: Sí, estoy totalmente de acuerdo. Ya que acá en Chile permea el imaginario de que somos una sola cultura -la impuesta- y vemos todas estas danzas como ajenas, habiendo un desconocimiento de lo Afrolatino y la Afrodescendencia en Chile, también lo indígena que está súper opacado…

S: Y también lo que manifiestan ciertos tipos de movimiento, las fuerzas y las intenciones que se usan ya que varían según las danzas.

M:Nos gustaría que nos pudieras contar más de la Afrodescendencia en Chile, poder visibilizarla ya que está súper opacada en el país y poco estudiada también… pareciera que no hubiese Afrodescendientes chilenos cuando sí los hay, saber en el fondo, qué pasa en el contexto país…

D: Respecto a la Afrodescendencia en Chile hay poco material, pero a la vez hay mucha gente generando material de la diáspora Afrodescendiente de Abya Yala. Pero en Chile, en comparación con otros países de Abya Yala, la Afrodescendencia es menor en porcentaje, sin embargo, no por eso no existe. En Chile, los primeros censos mostraban que el 38% de la población era Africana.

M y S: Es mucho.

D: O sea que cuando se empezó a colonizar esta tierra, hablando en porcentaje era una gran parte de la población. Hay un historiador que plantea que en Chile hubo dos ejércitos que hicieron la diferencia en contexto de guerra y ambos estaban compuestos por Afrodescendientes; y el trato era que si se lograba la independencia de Chile, ellos quedarían libres. Entonces su hipótesis era que gracias a los Africanos, nosotr@s logramos la independencia como Estado nación. Entonces ya ese planteamiento es súper fuerte para nuestra historia, pero claramente no aparece en ningún libro de Historia oficial ya que la Historia es blanca, burguesa y escrita por hombres. Por lo que hay mucha información que se ha perdido, pero hay gente que está en ese camino de rescatarla y reivindicarla..  cuando sucedió este hito muchas de las personas que lograron su libertad migraron hacia el norte, por eso se concentró principalmente en esa zona.

M: En Arica ¿no?

D: Arica es el punto más fuerte de Afrodescendencia en Chile, y ahí hay Afrochilenos que se siguen organizando y tienen un territorio que es el valle de Azapa, en donde se cultiva una cultura Afrochilena, que se ve en las comidas y en varios elementos que lo constituyen en cultura como tal. Entendiendo que una cultura contiene su música, danza, comida y maneras de organizarse, y ahí lo tienen. Está el Tumbe que es una danza y una música Afrochilena, lo cual está vivo, latente y existe, no son vestigios.

Entonces cuando nosotr@s practicamos estas danzas, muchas veces sentimos que nos atraen como algo proveniente de afuera, y no, también tiene relación con lo que nos llama desde nuestra propia historia. Y no sólo desde lo tangible y no tangible, sino también por un tema de energías.

M: Sí, además todas nuestros ascendientes son migrantes, y creo que hay algo más espiritual y energético que te llama a realizar ciertas actividades, que es algo que escapa de la racionalidad… puede tener relación con algún antepasado o no.

D: Bueno y hace poco se lanzó un proyecto de ley que es un hito súper importante,  que tiene relación con el reconocimiento. Oro negro es una organización de Afrochilen@s que ha avanzado harto en esto, en donde ellas han generado producción teórica respecto a nuestra historia. Y todas estas cosas hay que divulgarlas, hoy en día estamos en un período donde estamos buscando nuestra Afrochilenidad y al mismo tiempo la estamos construyendo, y hay que tener ojo, porque acá hemos tenido varios procesos de “blanquización” y el último fue la Dictadura Militar. Cuando visité el valle de Azapa las mujeres me contaban que en ese período los militares marcaban las casas en donde vivían personas afrodescendientes, y luego acribillaban a cualquier persona que estuviese dentro.

Entonces todo esto nos muestra que no se puede negar que somos una sociedad racista, y en donde incluso el Estado en su momento ha avalado estos procesos de blanquización. Y no sólo se ha querido aplastar a los pueblos Afrodescendientes, sino a los pueblos indígenas que son parte fundamental de nuestra cultura.

S: Y eso que dices tú de la blanquización es como lo que está pasando ahora con el plan de retorno para l@s Haitian@s que es como: bueno si no les fue bien, devuélvanse a su país. Claro no les marcan la casa para matarl@s, pero les dan todas las facilidades para que se vayan de Chile.

M: Claro es que ahora se usan mecanismos más camuflados. De hecho si alguien lee cómo está propuesto el plan de retorno ético familiar, podría encontrarlo hasta un gesto humanitario, pero la letra chica es “no queremos negr@s en Chile”.

M: Y para aquellas personas que quieran conocer más respecto a la Afrodescendencia Chilena, algo que quieras recomendar, textos, música, documentales, recursos en general…

Creo que es súper importante el tema de la tradición oral, por lo que si alguien quiere aprender más le recomiendo que viaje a Arica, viaje al Valle de Azapa y hable con las personas que viven ahí, porque ell@s mantienen las raíces y su historia viva. Están las creadoras del tumbe y es súper interesante. Por ejemplo, como allá se daba el cultivo de aceitunas, en los mismo barriles donde las acoplaban, éstos se vaciaban, se daban vuelta, les ponían un paño y era el instrumento del tumbe.

Volviendo a un tema que quería puntualizar, en Chile pasa que somos muy mestizos. En mi experiencia personal, en el colegio por mi pelo y por mis rasgos, siempre me molestaban en relación a bromas súper racistas y basadas en estereotipos. Por ejemplo, para la obra del colegio siempre tenía que hacer el papel de la buena para bailar -que para mí es un honor- pero lo hacían por mis rasgos y el pelo. Pero si había papeles que tenían relación con situaciones de poder o inteligencia, tenía que hacerlos una persona blanca de ojos claros. Yo como era morena de pelo crespo no podía, porque no calzaba con ese estereotipo.

Incluso la inspectora llamaba a mi mamá para decirle que mi pelo denotaba falta de higiene, siendo que mi pelo naturalmente es así. Y de niña yo no me daba cuenta que existían estos aparatajes que atacan a las personas que no cumplen con el canon europeo. Y eran cosas que yo no entendía... de por qué al desarrollarme antes que l@s dem@s, mis compañeros me decían la negra caliente, y claro, en un momento entendí por qué me decían negra y después del “caliente”.

S: Como si estuviesen directamente relacionados.

D: Son cosas que te marcan. Y por otro lado, me empecé a acercar a gente de piel más oscura por sentirme similar a ellas, pero al mismo tiempo ellas me decían: tú no eres como nosotr@s.

M: Estabas en el limbo.

D: Estaba al medio. Entonces era como ¿qué soy? no me considero blanca, no cumplo con el canon de belleza chileno, pero tampoco soy Caribeña y Africana. Crecí con muchas preguntas hacia mi misma y me las estoy respondiendo ahora, que es parte de la construcción de ser Afrodescendiente aquí en Chile, que no es lo mismo que ser Afrodescendiente en Brasil donde son más del 50% o en Cuba. Por eso hasta el día de hoy voy a ver a las chicas de Oro Negro cuando vienen a hacer conferencias aquí, leo libros, he visto documentales, investigaciones… hay un libro que se llama “La Historia de los Afrosudamericanos” que habla de cómo se conformó la historia de las personas Afro en Abya Yala, que permite entender los procesos históricos y de qué zonas de África trajeron esclavos acá. En donde gran parte de los esclavos que llegaron a Chile, eran de Angola, entonces en Arica habían barrios que eran angolanos y de hecho había uno que se llamaba “Lubanga” que significa lugar de fiesta, actualmente hay una plaza pequeña que tiene ese nombre.

S: Están por ahí entonces.

D: Sí, hay muchas cosas que están dentro de nuestra cultura pero no las reconocemos en su raíz africana.

Hay una anécdota, que si bien es muy informal como referencia, le creo. Una vez, mi mamá venía en un vuelo, iba a Salvador de Bahía, y en el vuelo se sentó al lado un tipo que era historiador, y él estudiaba la Afrodescendencia en Chile. Él contaba, que según su investigación, el puerto negrero de Chile era Quintay. En su momento, cuando ya no estaban recibiendo gente por Valparaíso, ellos hacían un cuento más pirata e iban a Quintay que es un poquito más allá. Dicen que allí bajó mucho afrodescendiente de manera clandestina, quienes migraron hacia Quillota y hacia el interior.

En mi familia, mi abuela paterna es de esos sectores, y a mi tatara abuelo le decían el chicharrón porque era muy negro, lo molestaban, y él era Afrodescendiente. Ahí vas hilando, es muy importante el tema de la historia... y bueno, volviendo a las referencias, hay una chica que también es bailarina, que se llama Camila Valenzuela, ella hace una investigación súper grande de afrochilenidad, y ha expuesto afuera yendo a congresos para hablar de los afrochilenos, es súper interesante su trabajo.

También está la Friducha que es de Iquique, y están en un proceso de afrodescendencia, reivindicando el Tumbe Afroperuano, la danza. Y las chicas de Microsesiones negras, es importante también lo que hace María Emilia Tijoux, la mamá de Anita.

M: Lo que tiene ella precisamente, es que llega a más gente porque está institucionalizada en la academia, y desde ese nicho instala el tema del Colonialismo, del Racismo, que son entradas que tienes que darle.

S: Como que tiene más potestad para hablar en términos institucionales.

D: Y queramos o no queramos, es blanca.

S: Claro, igual cumple con el estándar.

M: Y no hay una afrodescendiente dando cátedra de su historia.

D: Nosotros somos hijos de lo que se quiso blanquear, por lo tanto tampoco podemos sentirnos culpables de buscar, de seguir investigando sobre estos temas, yo encuentro que es aporte, porque también, no sé si lo hablo desde mi situación de afrochilena, pero claro, el “no soy ni de aquí ni de allá, no soy negra ni blanca”, esos temas de la raza yo creo que todavía están en construcción. Yo por lo menos todavía no me lo respondo... me considero afrolatina indígena, siento que tengo mis raíces indígenas, pero soy afrolatina, esa es la construcción que se ha hecho en Abya Yala, de todo un poco.

M: Es una mezcla de cosas, y a una misma también le pasa, a mi cuando me preguntan quién eres, yo digo que soy latina, pero no tengo una respuesta clara.

S: Además que las fronteras son súper difusas, no se puede decir de aquí para acá afrochilenos, de aquí para acá, afrobolivianos, no es tan tajante.

M:Nos gustaría saber también tu pensamiento respecto a lo que está pasando con las migraciones en Chile, hay una apreciación de que los Venezolanos se adaptan mucho más, por ejemplo, a diferencia de los/as haitianos/as. En el caso de Perú, ellos/as ya vivieron su proceso de estigmatización, ¿qué piensas de la situación país, de lo que está pasando con los flujos migratorios?

D: Siento que esto ha expresado cómo el colonialismo en Chile ha penetrado nuestra forma de pensar, nuestros cuerpos y nuestra mente sobre todo. Siento que si nosotros tuviésemos un poquito más de conciencia de clase, podríamos comprender y hacer una lectura diferente a lo que está pasando en Chile. El tema racial se expresa, hemos visto un montón de ejemplos donde los compañeros y las compañeras que han llegado a Chile se han enfrentado a un montón de situaciones discriminatorias, por su color de piel, por sus costumbres, por lo que comen, porque también ese es un tema. Creo que el proceso migratorio hay que entenderlo también desde las políticas de estado que están teniendo los poderes.

Los procesos migratorios yo creo que no deberían ser un conflicto para la clase, porque en definitiva compartimos casi las mismas condiciones, si hay diferencias de cultura, pero todos nos sacamos la ñoña para trabajar a fin de mes. Chile cuántas veces también ha tenido procesos de emigración, hacia afuera. Hace poco estuve en España y hay una comunidad como de 30.000 chilenos en Barcelona, hay muchísimos, y solamente estamos hablando de Barcelona, imagínate otros lugares del mundo, en Suecia, en Estados Unidos… Entonces yo creo que es ignorancia, simplemente eso. Creo que los procesos migratorios hay que entenderlos desde allí, desde cuánto le sirve a los poderes este tema, y cómo toman medidas respecto a esto.

Hoy mismo leía una noticia, donde decía que el proceso migratorio le está dejando muchísima plata a Chile, sólo en visas son 30.000 millones de pesos, imagínate todo lo que producen las personas, lo que se están ahorrando, la mano de obra, el tema de las viviendas, la vivienda indigna donde le suben los valores de los arriendos. Y que al pueblo chileno le falta entender el concepto de clase, de educación en general, qué es la clase, el género, la raza, el patriarcado, el colonialismo.

Por otro lado, ha salido a la luz nuestra ignorancia en relación a nuestra historia afrodescendiente. También ha salido a la luz el tema de la contribución cultural que estamos teniendo, hoy mismo, venía de Estación Central y escuchaba haitianos, koreanos, chinos, y eso es lo otro... al chino y al europeo se produce una migración con las puertas abiertas porque vienen con capital, y ahí es donde entra el concepto de clase, porque al chino le pagan por salir de su país, y al llegar acá ya se acomoda en una clase que es por lo menos de jefe.

Cuando llega el inmigrante pobre es el problema, el problema no es la inmigración, es la inmigración pobre y negra. Ahora estamos viendo cómo políticas de estado benefician a algunos grupos de migrantes, pero al haitiano le están dando otros tratamientos políticos para migrar a Chile, por lo que desde el Estado hay discriminaciones racistas, que varían de una nacionalidad  a otra. Ahora que están controlando la migración de Haití, hay que preguntarse por qué, ya llegó la suficiente mano de obra, la población chilena ya tiene más acceso a la educación, por lo que el migrante mano de obra barata cae como anillo al dedo, todas las políticas de estado hablan de lo que ellos quieren.

Las personas que prestan ayuda a los grupos de migrantes, eso es lo que hay que hacer. Estuve un tiempo asistiendo a talleres de creole, y los que más llegaban a aprender eran médicos, porque llegaban los/as haitianos/as a sus consultas y no les entendían, y era un gran obstáculo para generar la consulta. Entonces esas técnicas que están haciendo las personas, aunque sea por las suyas, suman, pero no es suficiente. Yo encuentro lo más peligroso que se está viendo ahora es el tema de la vivienda y los bajos sueldos.

M: Claro, porque eso hace que no puedas sostener tu proceso de migración o tengas que mantenerte en condiciones paupérrimas.

S: Y en relación al componente género? Nosotras hemos visto mucho el estereotipo de la mujer que migra, las labores sexualizadas, el tipo de trabajos que pueden hacer.

M: También el tema de las vestimentas, se ha inculcado que las mujeres si se visten de una forma quieren algo, si se visten más tapadas son más serias, las latinas en general son más osadas, más del escote, de los colores, y eso refuerza el estereotipo y el prejuicio de l@s chilen@s.

D: El tema del género es algo que llega súper fuerte, a nivel mundo, pero sobre todo el componente raza y género… Yo un tiempo estuve trabajando en la cárcel, y ahí veía que esa articulación es la exclusión máxima: mujer, negra, pobre, muchas veces mamá y migrante, son los grupos sociales más excluidos. Muchas de ellas caían por tráfico de drogas, y el tráfico de drogas en general en Chile, en el caso de las mujeres, es por microtráfico, en el hombre no es tan así, y eso habla de que son jefas de hogar, hay que parar la olla.

Mucha mujer que conozco y que es profesional, por ser negra, asumen que viene a trabajos de asesora de limpieza. En la cárcel, las chicas que están metidas en el mundo del trabajo sexual, les genera un conflicto grande con las trabajadoras sexuales chilenas… la mayoría de las mujeres migrantes que son trabajadoras sexuales, no trabajaban en eso en sus países, fue acá donde empezaron a trabajar en eso, dando cuenta de la precarización. La gente dirá que hay formas y formas, pero no, cuando eres migrante las condiciones cambian, cuando eres negra las condiciones cambian, y eso es algo que la sociedad chilena todavía no entiende y no quiere entender, se escudan en decir “si ella quiere puede” y no es así.

M: Claro, nadie ve que muchas veces el sistema y las condiciones simplemente no te lo permiten. Nosotras nos ganamos un Corfo porque además tenemos el privilegio de ser profesionales blancas, hay gente que no tiene la posibilidad ya que de entrada te tachan, aunque ni si quiera hayas hablado con la persona.

D: Ese estereotipo que tenemos por delante todo el tiempo, y qué hablar si llega una gringa, aunque hable puras tonteras, hasta le ofreces el puesto, entonces el tema racial se expresa en tantas cosas… Y una tiene que asumir su situación de privilegio, si no estás atenta se te pasan cosas y estás perpetuando el racismo.

M: Claro, si bien una tiene una postura crítica, igual se reproducen lógicas… sacarte eso es un proceso difícil.

D: Es re-hacerte completamente.

La danza viene a eso, a  ir conociendo la historia, a ir entendiendo los movimientos, a empatizar con la historia del mundo y, en definitiva, ir encontrando similitudes entre las tierras que han sido saqueadas, ya sea la India, África, Sudamérica… Son cosas que las danzas y las culturas nos enseñan, y por eso es importante los lugares de comunión, construir un lenguaje que nos acople, que nos una… Eso es la cultura, el chicle que junta a la gente, si no hay idioma, comida, vestimenta, no hay cultura.

Y la cultura chilena, siempre hablamos del caribe, del sabor latino… Siempre al pensar en lo latino pensamos en el que habla más sabroso, pero ¿cuál es nuestro sabor latino? Yo siento que en Chile hace mucho rato no tenemos un espejo que nos refleje, ese espejo está trizado, no entendemos qué tenemos al frente, pero hay una cosa que yo he rescatado mucho de l@s chilen@s, y es la chispeza. Para mi eso es sabor, porque yo no lo he visto en otro lugar. Esa chispeza siempre rápida, atenta, chacotera, vivaracha, ese es nuestro sabor, como pueblo nos falta mucho por querernos, decir: esto somos, abracemos esto. Nos borraron la carpeta de historia.

S: Claro, podemos hablar perfectamente del resto, pero a la hora de hablar de uno…

D: En ese sentido, por qué afro urbano? y no tradicional? A pesar de que estamos buscando las raíces espirituales, de donde vienen nuestros ascendentes migrantes, no son tantos años atrás… Siento que es importante pensar que somos animales de ciudad, y estamos en una ciudad construida por el capitalismo y el neoliberalismo. Nos bombardean mediáticamente de información, el afro urbano viene también a reivindicar los elementos urbanos, somos citadinas, queramos o no queramos, pero no significa que no tengamos el lado espiritual..es importante también converger ambos mundos, porque no tenemos la vida de comunidad, estamos en una urbe. Esos componentes hablan de nuestra identidad, para mi somos un charquicán de ciudad, con muchos elementos, muchos componentes de estrés y productividad, donde lo que nos salva es el derecho a la cultura y las artes.

M: Son las fugas, y que lata que no sean parte de lo cotidiano sino que hay que hacérselas, buscarlas.

D: También no existen las condiciones para vivir del arte, entonces nadie lo ve como una posibilidad, y por otro lado, no desconocer el legado de la dictadura… imaginate que acá en Chile han habido muchos golpes de estado, somos una constitución de estado nación súper violentada, muchas matanzas, esclavitudes, opresiones. Somos un pueblo que yo creo que hace poco está viendo la posibilidad de construirse y de generar cultura, porque cuando había un atisbo de crecimiento cultural, PUM!, el último fue en la dictadura, que empezó a crearse, y mataron a ese grupo humano, a esa generación que estaba teniendo un modo de vida distinto, entonces también eso no podemos desconocerlo, nuestros papás, hijos del miedo, de clase baja trabajadora, te dicen que tienes que estudiar, está el imaginario de que podrías ser como Víctor Jara que mataron, de Violeta, de Gabriela, de todos nuestros referentes artísticos populares y conocidos, quienes terminaron mal. Tenemos eso, nuestros referentes muertos, acribillados, asesinados, suicidados. ¿Qué referente chileno puedes decir que la hizo? desde la danza, la Claudia o las cabras que se fueron al extranjero, lo han hecho a costa de mucho trabajo y son contadas!


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